Cuentos del Cielo
Cuentos del Cielo
Historias que acercan tu corazón a Dios

El agua que curó a un soldado valiente

Toca el corazón
para guardar

2 Reyes 5:1-19

Felt and wool illustration: A strong man with white patches on his skin, riding a white horse, holding a sword, surrounded by worried servants in colorful robes

¡Ay, mi pierna duele tanto! —gritó Naamán, un soldado muy fuerte pero enfermo. Su piel estaba llena de manchas blancas, y todos lo miraban con miedo. Una niña siria que servía en su casa le había dicho a su esposa: 'Hay un hombre en Israel que puede curarte, pero no es un médico común. Es un (profeta), alguien que habla con Dios.'

Felt and wool illustration: The prophet in a simple brown robe, standing on a wooden stool, pointing to a muddy river while a confused soldier frowns

Naamán viajó muy lejos con su caballo blanco y sus sirvientes. Llegó a una casa humilde donde vivía un hombre con ropa simple. El rey de Israel leyó la carta y se asustó, pero el profeta le dijo: '¡Envíalo a mí!' El profeta le dijo: 'Lávate siete veces en el río Jordán.' Naamán se enojó: '¿En el río Jordán? ¡Mis ríos son mejores que este!' Sus sirvientes lo miraron y susurraron: '¡Házlo ya, antes de que te enojes más!'

Y él fue y se sumergió en el Jordán siete veces, como le había dicho el hombre de Dios, y su carne volvió a ser como la de un niño, y quedó limpio.

2 Reyes 5:14

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Felt and wool illustration: The healed soldier hugging the prophet, both smiling, with a golden sun in the background and birds flying

¡La piel de Naamán volvió a ser como la de un niño! Se quedó quieto, con los ojos muy abiertos. El río había hecho un milagro. Corrió a abrazar al profeta, ahora no era un enemigo, era un hermano. '¡Dios es poderoso! ¡Le daré todo mi oro!' gritó, aunque el profeta le dijo: 'No tomaré nada, solo agradece a Dios.'

Felt and wool illustration: The soldier and prophet sitting under a tree, sharing a meal of bread and grapes, with a river flowing nearby

¿Alguna vez te has sentido así, con algo que te hace sentir solo, y alguien te ayuda sin pedir nada a cambio? Naamán no esperaba que el agua lo curara, pero creyó y ahora vive feliz.

Conoce más sobre este pasaje
Búho explicador

¿Qué pasaba en ese tiempo?

Hace mucho tiempo, en una tierra llamada Siria, Naamán era un general muy importante. Tenía un mal en la piel que no se iba. En Israel vivía un profeta, un hombre que hablaba con Dios. El río Jordán es muy sagrado, y el agua es un regalo de Dios. La gente creía que los milagros venían de Él.

Para reflexionar

¿Alguna vez te costó pedir ayuda? ¿O no creíste que algo pequeño (como un río) pudiera cambiar tu vida? Naamán dudó, pero al final se dejó ayudar.

Por qué confiar en Dios

Confía en Dios porque Él puede curar lo que parece imposible, incluso con cosas simples como agua o una palabra amable.

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