La Cuerda Roja de Raab
Toca el corazón
para guardar
Josué 2:1-24

Dos hombres llegaron a la ciudad de Jericó con una misión: averiguar cómo vencer a los enemigos de Israel. Se escondieron en una casa roja, donde una mujer llamada Raab los ocultó de los soldados que gritaban afuera.

—No te preocupes —dijo Raab—. Ataré una cuerda de color escarlata en mi ventana. Cuando los soldados vengan, bajarán por la cuerda que les he preparado. ¡Pero debes jurar que me protegerás! Los espías asintieron, pero el corazón de Raab latía tan fuerte que temía que los muros de la casa lo escucharan.
“Raab respondió: 'Vayan por el río y escondan sus pies allí hasta que los soldados pasen. Yo les mentiré por ustedes.'”
— Josué 2:4-5
“Raab les dijo: 'Ataré una cuerda escarlata en la ventana de mi casa. El día que entre en guerra contra esta ciudad, los que estén en la casa con la cuerda escarlata serán salvados.'”
— Josué 2:18-21

Cuando los soldados llegaron a la casa, Raab gritó: '¡Esos hombres ya se fueron por el río!' Los soldados, enfadados, se alejaron. Los espías, con el sudor en la frente, desaparecieron por la cuerda roja. Raab miró hacia arriba y vio las estrellas... y a Dios protegiéndola.

¿Alguna vez has tenido que confiar en alguien que no conocías bien? Raab no sabía si los espías cumplirían su palabra, pero arriesgó su vida por un juramento. A veces, lo que parece imposible empieza con un paso de fe. Raab confió en un juramento y Dios la protegió.

¿Qué pasaba en ese tiempo?
Raab era una mujer que vivía en la ciudad de Jericó, que estaba rodeada de muros altos. Los israelitas, liderados por Josué, querían entrar a la ciudad, así que mandaron espías. Raab los ayudó porque creía que Dios estaba con ellos. En esa época, las ciudades tenían muros muy altos para protegerse de enemigos, y los espías tenían que ser muy sigilosos para no ser descubiertos.
Para reflexionar
¿Qué harías si un extraño te pidiera que lo ayudaras a escapar? ¿Cómo te sentirías si tuvieses que mentir por alguien que te pidió ayuda?
Confía en Dios porque Él cumple sus promesas, incluso cuando todo parece imposible. Raab sabía que los espías cumplirían su palabra, y así fue.
Hay más historias esperándote
Explora el archivo y descubre más relatos bíblicos.
Ver todas las historias

