Cuentos del Cielo
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Historias que acercan tu corazón a Dios

Diez Reglas para Vivir Felices

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para guardar

Éxodo 20:1-17

Felt and wool illustration: A boy with curly hair and a red tunic stands with wide eyes at the base of a smoking mountain. Moses in a blue robe waves his arms, while a fluffy cloud with glowing edges hovers above.

Mientras el sol brillaba sobre el desierto, Moisés corrió a abrazar a su hermano Aarón y gritó: «¡Llegamos a la montaña más alta del mundo!». A su lado, un niño de pelo rizado miraba con ojos muy abiertos el monte que temblaba y lanzaba humo por las piedras.

Felt and wool illustration: A dark storm cloud with glowing yellow light pulses above a trembling mountain. People in colorful robes cower under their blankets, while a boy clutches a goat's leg, wide-eyed.

El aire vibraba con un trueno tan fuerte como un tambor gigante, haciendo que los perros de los campamentos se escondieran. Aarón señaló una nube negra que se movía como un animal gigante y murmuró: «¿Crees que Dios nos va a gritar otra vez?».

Y el Señor habló todas estas palabras: «Yo soy el Señor tu Dios, que te saqué de Egipto, de la tierra de esclavos. No tendrás dioses ajenos delante de mí.»

Éxodo 20:1-17

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Felt and wool illustration: Moses holds two stone tablets with glowing text. A crowd of people in different colored robes looks up, some with hands raised in joy, others covering their mouths in wonder.

La voz de Dios sonó como un millar de trompetas, y los adultos se taparon las orejas mientras las piedras del monte brillaban con una luz blanca. El niño vio cómo la nube se abría y la luz de Dios escribía las palabras en dos tablas de piedra.

Felt and wool illustration: The same boy now holds a small stone tablet, tracing the glowing words with his finger. A family smiles around him, with a tree growing from the mountain base showing spring leaves.

¿Alguna vez te asustaste tanto que no podías moverte? Esa fue la reacción de todo el pueblo cuando vieron las reglas. Hoy, cuando ves un letrero de tráfico o una norma en la escuela, recuerda que aunque las normas humanas son importantes, las reglas de Dios son especiales porque vienen de Él y nos enseñan cómo vivir felices con Él y los demás.

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Búho explicador

¿Qué pasaba en ese tiempo?

Había un grupo de personas llamados israelitas que salieron de Egipto después de muchos años como esclavos. Estaban en un desierto, y Dios les quería enseñar cómo vivir juntos sin pelearse. Las diez reglas eran como un manual de instrucciones para ser felices y respetarse los unos a los otros.

Para reflexionar

¿Te ha pasado que te olvidas de un reglamento importante? A veces, olvidamos las normas del colegio o las de casa. Las palabras de Dios eran como un recordatorio para que todos tuvieran un camino claro.

Por qué confiar en Dios

Confía en Dios porque Él nos da reglas claras para que no nos perdamos en la vida, como un mapa que nos muestra el camino más seguro.

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