El traje especial y la trampa peligrosa
Toca el corazón
para guardar
Génesis 39:1-23

¡Bip! ¡Bip! José, un chico con una túnica de colores que le había dado su papá, corría por el desierto con una caravana. Su papá lo había mandado a ayudar a un hombre rico en Egipto, pero José no sabía que la esposa de este hombre lo acusaría injustamente.

La esposa del hombre rico lo llamaba a su habitación todos los días: «¡Ven a ayudarme con esto!». José siempre decía «No» porque sabía que no estaba bien. Pero un día, ella lo agarró de la túnica y le gritó: «¡Te robaste mi túnica!». José corrió, pero la túnica se rompió.
“Pero el Señor estaba con José y le dio gracia ante los ojos del carcelero.”
— Génesis 39:21

José terminó en una cárcel oscura, pero no estaba solo. El carcelero lo trataba bien porque había visto que Dios protegía a José. Mientras lavaba platos o limpiaba celdas, José sentía paz: ¡Dios no lo había abandonado!

¿Alguna vez te sentiste mal por algo que no hiciste? José fue acusado injustamente, pero Dios lo usó para cosas grandes. A veces, lo que parece un error es solo el comienzo de una historia más grande.

¿Qué pasaba en ese tiempo?
José era un chico judío que vivía en Canaán, una tierra con montañas y ríos. Su papá, Jacob, lo amaba mucho y le dio un traje colorido. En Egipto, José trabajó como siervo para un hombre llamado Potifar. La esposa de Potifar lo acusó de robar su traje, así que lo metieron en prisión. Para los judíos, esta historia enseña que Dios siempre cuida a quienes lo aman, incluso cuando están lejos de casa.
Para reflexionar
¿Te han acusado de algo que no hiciste? ¿Cómo te sentiste? José no podía defenderse, pero Dios lo protegió. ¿Cómo crees que Dios te protege a ti cuando algo sale mal?
Confía en Dios porque Él te cuida incluso cuando estés en lugares oscuros. José no sabía por qué estaba en la cárcel, pero Dios lo usó para salvar a toda una nación.
Hay más historias esperándote
Explora el archivo y descubre más relatos bíblicos.
Ver todas las historias

