La Fuerza del Agotado
Toca el corazón
para guardar
Isaías 40:28-31

Mateo tenía los brazos pesados como si llevara un costal de arena. Mientras corría por el camino de tierra, sus piernas temblaban. «¿Llegaré a tiempo al partido?» murmuró, jadeando. Su mejor amigo Lucas lo esperaba en la cancha, pero Mateo no sabía si podría correr ni un paso más.

El sol ardía en el cielo y el polvo le picaba en los ojos. Cada bocanada de aire olía a hierba quemada. Justo cuando Mateo se sentó en un charco de sombra, vio a Lucas correr hacia él con una sonrisa. «¡Te traje un refresco!» gritó. Pero Mateo no podía moverse. Su estómago se agitaba como mariposas asustadas.
“Pero los que esperan en el SEÑOR renuevan sus fuerzas; suben con alas como las águilas, corren y no se cansan, caminan y no se fatigan.”
— Isaías 40:28-31

De repente, Mateo sintió una brisa fresca en la cara. Sus piernas, antes de plomo, ahora vibraban como resortes. «¡Mateo!» gritó Lucas, sorprendido al verlo saltar del charco. Mateo levantó la mirada al cielo y susurró: «Gracias, Dios, por darme fuerzas.» El niño corrió tan rápido que sus zapatillas casi no tocaban el suelo. En la cancha, todos lo miraron con ojos como platos.

¿Alguna vez has sentido que Dios te daba fuerzas cuando creías que no podías más? Lucas, al traer el refresco, recordó a Mateo que Dios siempre provee lo necesario, incluso a través de un amigo.

¿Qué pasaba en ese tiempo?
Isaías era un hombre que hablaba por Dios a su pueblo, como un mensajero especial. En ese tiempo, muchos judíos estaban tristes porque vivían lejos de su tierra. Estas palabras eran una promesa de que Dios no los abandonaba, y que si confiaban en Él, encontrarían nuevas fuerzas, como águilas que vuelan sin cansarse.
Para reflexionar
¿Cuándo fue la última vez que te sentiste tan cansado que no querías seguir? ¿Alguna vez notaste que algo o alguien te dio un empujón para no rendirte?
Confía en Dios porque Él te da fuerzas nuevas cuando te sientes agotado, como le pasó a Mateo ese día.
Hay más historias esperándote
Explora el archivo y descubre más relatos bíblicos.
Ver todas las historias

