Rut y la promesa de siempre estar juntas
Toca el corazón
para guardar
Rut 1:1-22

Naomi tomó las manos de su nuera Rut y las apretó con fuerza. 'No te vayas conmigo, Rut —le rogó—, tu lugar está con tus parientes en Moab.' Pero Rut se quedó quieta, con los ojos brillantes y la voz más firme que nunca.

Años atrás, Naomi había viajado con su marido y Rut a la tierra de Moab. Ahora, con el corazón roto por la muerte de su esposo y sus hijos, Naomi decidía regresar a Belén. El camino olía a tierra seca y polvo, y el viento soplaba como un lamento.
“Rut le respondió: 'No me vayas a rogar que te deje y que me separe de ti; porque adondequiera que vayas tú, iré yo; y dondequiera que perezas, allí pereceré yo; y tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios.'”
— Rut 1:16-17

Rut se quedó de rodillas en la tierra polvorienta. Las lágrimas corrían por sus mejillas mientras juraba que nunca abandonaría a Naomi. Su corazón latía fuerte, como si una tormenta de amor lo estuviera golpeando.

¿Alguna vez has tenido que dejar algo que amas para seguir a alguien que te ama aún más? Rut entendió que el amor verdadero no depende de la sangre, sino de las promesas.

¿Qué pasaba en ese tiempo?
Había una vez una mujer llamada Naomi que vivía en una ciudad llamada Belén. Cuando su esposo y sus hijos murieron, ella decidió regresar a su tierra. Rut era su nuera, pero no era israelita. En ese tiempo, los israelitas y los moabitas no se llevaban bien, así que la decisión de Rut de seguir a Naomi fue muy valiente.
Para reflexionar
¿Alguna vez has tenido que elegir entre lo fácil y lo correcto? ¿Cómo te sientes cuando alguien te ama tanto que no te deja solo?
Confía en Dios porque Él te da la fuerza para amar a las personas que necesitan de ti, como Rut amó a Naomi.
Hay más historias esperándote
Explora el archivo y descubre más relatos bíblicos.
Ver todas las historias

